No cabe duda que en los últimos años la tecnología ha ido cambiando de forma drástica, los avances cada vez son mayores y se crean herramientas más sofisticadas y de mayor utilidad para el ser humano. Lo mismo ocurre con los videojuegos, puesto que son parte de dicha tecnología, y aunque parezca que solo fue hace poco tiempo cuando éstos comenzaron a establecerse de forma sólida en la industria, la realidad es que han pasado ya casi cincuenta años desde que apareció la primer consola de sobremesa en el año de 1972 conocida como Magnavox Odyssey. Desde entonces una enorme cantidad de consolas han salido a la venta, ofreciendo diferentes características de acuerdo a su época, dando origen a las llamadas “generaciones de consolas”, pasando por los juegos de 8 y 16 bits, los primeros juegos en tercera dimensión, hasta los producidos hoy en día con texturas y gráficos que los hacen parecer reales. En pocas palabras, los juegos han evolucionado durante toda su historia, pero es aquí donde es necesario preguntarnos si ese cambio constante en realidad ha sido para bien. A continuación compararemos algunos aspectos de los juegos de video según la forma en que se han utilizado en el pasado y en el presente.
Visual
Resulta obvio que los juegos de antaño no se ven como los de la actualidad, pues gracias a la creciente potencia y capacidad de las máquinas así como al desarrollo de software cada vez más sofisticado para el diseño, el aspecto visual ha mejorado de forma notable. Cualquiera puede darse cuenta de ello comparando las imágenes de antes con las contemporáneas, no es lo mismo ver un personaje conformado por unos pocos pixeles y con una escasa variedad de colores que ver a uno con distintas texturas donde podemos distinguir la ropa de la piel e incluso podemos percibir rasgos más específicos como el color de ojos y cabello, las arrugas e imperfecciones en la piel, etc.
Esto no solo se observa en el personaje sino también en los escenarios, anteriormente los juegos tenían fondos hechos a base de figuras geométricas e igualmente con pocos colores que apenas eran suficientes para distinguir el cielo de la tierra, en cambio ahora podemos apreciar detalles pequeños, como insectos, el movimiento de la vegetación a causa del viento, grietas en el piso, etc.
No cabe duda que el apartado visual se ha beneficiado conforme el avance de los años, ya que cada vez se pueden lograr más y mejores resultados para deleitar la pupila del usuario que serían imposibles en el pasado.
Contenido
Con el contenido me refiero a la totalidad, todas las opciones que tenemos para elegir dentro de un juego que lo hacen más profundo y diverso. Aquí entran algunos aspectos como la historia, duración, jugabilidad y re-juabilidad. En mi opinión, se está marchando en reversa, ya que si comparamos el contenido de cada época nos daremos cuenta que antes los juegos estaban hechos con el verdadero propósito de entretener y no de vender como hoy en día donde vemos una o dos entregas de ciertas franquicias en un lapso de aproximadamente un año y que por lo mismo carecen de mucho contenido y terminamos por acabarlas en poco tiempo.
La duración también es una prueba de ello, en el pasado, terminar un juego al cien por ciento era una tarea realmente difícil y entretenida, pues la mayoría de los juegos eran muy largos y presentaban muchas dificultades y secretos accesibles solo para los más expertos y observadores. En cambio ahora la mayoría de los juegos se pueden terminar en cuestión de una semana o hasta menos y el descubrir los detalles ocultos ya no es cuestión de pensar ni de observar, sino de buscar alguna guía o tutorial por internet, o bien de pagar para obtener el “contenido descargable” lo cual demuestra que pagamos por un juego hecho a medias.
En cuanto a la jugabilidad es un tanto difícil, pues los desarrolladores quieren ofrecer algo nuevo que no se haya visto antes, por lo que cada vez hay más variedad de géneros y más alternativas dentro de un juego, sin embargo lograr algo fresco se está volviendo más difícil, mientras que seguir los mismos pasos resulta sencillo, lo que da lugar a numerosos remakes, remasterizaciones y versiones de un mismo título donde normalmente tenemos lo mismo pero con una leve mejora en la calidad visual, provocando un déficit de creatividad.
En cuanto a la re-jugabilidad, en la actualidad ha sido casi monopolizada por el modo online, pues es lo único que motiva a los usuarios a conservar un juego una vez que han acabado la historia principal. Ante ésta situación hay quienes están a favor de ello pues te da la oportunidad de competir con amigos y conocidos a pesar de la distancia, de medir tus habilidades, etc. Por otro lado, los que están en contra argumentan que un videojuego debe ser valioso por su contenido real y no por la posibilidad de jugar online, la cual no está disponible para todos los que posean una consola, sino para aquellos que además de eso cuenten con una conexión a internet y encima pagar por las membresías. Desde mi punto de vista este aspecto depende del gusto de cada quién, si disfrutas del modo online o te inclinas por la historia principal del juego son dos posturas correctas.
Durabilidad
Otro punto un poco más breve pero que igual me gustaría tocar se refiere a la resistencia tanto del hardware como del software, pues no es secreto que las consolas de antes eran unas guerreras, pues a pesar de severas caídas, golpes, y demás accidentes seguían sirviendo como sin nada, al igual que los cartuchos, a los cuales solo era necesario soplarles un poco para que estuvieran como nuevos, incluso yo recuerdo que en una ocasión llegue a accidentalmente mojar mi cartucho de zelda ocarina of time y quedé muy sorprendido puesto que hasta la fecha funciona como si fuera nuevo.
Por otro lado, si volteamos a ver a las consolas de ahora sabemos que no son igual de resistentes y que una caída puede ser suficiente para descomponerlas, además, ahora existen los problemas o errores de software que se presentan sin un motivo claro y pueden dejar inoperable a una consola.
No cabe duda que la evolución de los videojuegos ha sido muy notable, actualmente se ven increíbles incluso pareciera que en lugar de un videojuego uno está ante una realidad o ante una película, incluso aquellos que no tienen gráficos realistas se ven muy bien con su estilo, sin embargo me gustaría que se volviera un poco a las raíces en cuanto al contenido, pues antes comprar una entrega era más accesible y te entretenía por mucho más tiempo, además de que en verdad pagabas por un producto completo, ya que no me gusta la idea de que aparte de hacer el gasto inicial haya que comprar por el contenido adicional y que al final de cuentas termines gastando una fortuna en un solo juego.
No todo es desalentador, ya que aún existen compañías que se preocupan por lo anterior y siguen haciendo juegos de calidad, esperemos que dichas compañías continúen así y que las demás sigan su ejemplo.




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